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“Gracias al Consejo, Greenpeace está trabajando allá donde se deciden las políticas ambientales”

Conversamos con David Sandoval, socio y presidente de Greenpeace España durante el último año, sobre el trabajo y valor del máximo órgano de decisión de la organización

Después de verano se celebrarán las elecciones para elegir a los futuros socios y socias que conformarán el máximo órgano de decisión de Greenpeace. David Sandoval, actual presidente de la organización, nos da detalles de la importancia de un órgano que es responsable de aprobar los presupuestos que nos rigen cada año, de aprobar el balance de actividades anual y de generar la planificación de nuestros objetivos generales a tres años.

¿Qué es lo que puede aportar al rumbo de la organización la presencia de un socio en el Consejo de Greenpeace España? Las personas socias tenemos la posibilidad de aportar una visión ciudadana de a pie al equipo técnico profesional de la organización. Este trabajo en equipo entre el Consejo y el equipo profesional consigue una visión sistémica mayor. Dicho de otra forma, la suma de ambas partes nos sirve para afrontar en mejor posición los cambios y los desafíos que se avecinan, a diferencia de aquellas instituciones que tienen una única visión de la realidad.

El futuro más próximo se presenta con grandes urgencias. ¿Qué grandes retos tiene que hacer frente el Consejo y la Junta Directiva? En Greenpeace Internacional se trabaja con planificación a tres años (antes era a cinco), dado lo cambiante de los problemas y de la realidad en las últimas décadas. Por ello, el Consejo y la Junta Directiva tienen como reto inminente elaborar el nuevo Marco Estratégico de Greenpeace España para 2020-2022, cuyo desafío es recoger de la realidad ambiental y social, escoger qué cuestiones son las prioritarias y urgentes a denunciar y cambiar en la sociedad, en estos años en los que el cambio climático que venimos denunciando hace décadas empieza a mostrar su rostro. El objetivo es que el ser humano tenga un futuro en equilibrio con el resto del planeta.

“El desafío actual es definir cuál es el mayor problema ambiental”

¿Qué labores se han llevado a cabo gracias a la labor del Consejo? Después de tantos años se han tomado muchas decisiones pero, por poner en relevancia, querría mencionar dos: establecer un sistema de supervisión de la labor ejecutiva de Greenpeace y el plan de desarrollo territorial aprobado por el Consejo hace dos años. Este plan nos está permitiendo tener presencia directa descentralizada en España, ya que las comunidades autónomas tienen, en general, las competencias de las políticas ambientales.

¿Cómo valoras la presencia y participación de mujeres en el Consejo de Dirección de Greenpeace?  Greenpeace España ha tenido varias mujeres presidentas cuyo trabajo y legado seguimos disfrutando. La organización lleva ya tiempo trabajando la perspectiva de género de forma transversal en el trabajo del día a día y, además, cuenta con una política de género para desarrollar internamente lo que también pedimos fuera en la sociedad española: equidad e igualdad en puestos de decisión, en el Consejo y la Junta o en el activismo y el voluntariado. Porque sin equidad no hay paz, porque ecologismo y feminismo van de la mano y porque si las mujeres paran, se para el mundo. No hay otra.

Para terminar, ¿con qué momento te quedarías de tu tiempo al frente de Greenpeace España? Me quedaría con un día que estuve de visita en la reunión de oficina. Allí vi un equipo potentísimo de personas, la mayoría muy jóvenes, y un equipo senior brillante, bien integrado, con ganas de trabajar para que la ciudadanía cambie y perciba que vivir en equilibrio con el planeta es mucho mejor para todos y todas.

«El equipo de trabajo es joven, potentísimo y con ganas de trabajar por el cambio»

Texto: Mario Ruiz-Ayúcar Dorado