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A vueltas con
el glifosato

La plataforma Iniciativa Ciudadana Europea (ICE), respaldado por 38 organizaciones medioambientales entre las que se encuentra Greenpeace, ha recogido más de un millón de firmas que exigen la prohibición del herbicida más utilizado en el Europa.

La plataforma Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) ha estado pendiente estos últimos meses de la Comisión Europea. El colectivo, respaldado por 38 organizaciones medioambientales entre las que se encuentra Greenpeace, ha recogido más de un millón de firmas que exigen la prohibición del herbicida más utilizado en el Europa. Además de ICE, el Parlamento Europeo ha pedido la prohibición total del glifosato para 2022.

El glifosato, el ingrediente activo del Roundup de Monsanto, es considerado por la OMS como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”. Aún así es el herbicida más utilizado en Europa y se está permitiendo que contamine el aire, el suelo, el agua y los alimentos. Una irresponsabilidad que la ciudadanía europea está intentando frenar en las sucesivas votaciones que la Comisión Europea ha celebrado para discutir precisamente eso: renovar o no el uso del glifosato durante los próximos 15 años.

La última oportunidad que tuvo la Comisión fue en la reunión del pasado 27 de noviembre cuando finalmente se decidió ampliar el uso del nocivo herbicida por un plazo de cinco años. Un anuncio que ha tenido una acogida agridulce. La lectura mala: no se ha conseguido la prohibición pese al más de un millón de firmas. La buena: no se ha renovado por 15 años, sino por cinco años, una decisión que abre la puerta a la esperanza.

Una de las consecuencias más positivas es que en este período de cinco años el glifosato tendrá que pasar por una nueva evaluación de riesgo de las sustancias químicas y pueda basarse su componente novicio en informes independientes y públicos. Pero también ha habido una reacción por parte de algunos gobiernos que no apoyaban la propuesta de la Comisión de ampliar el uso del glifosato. Es el caso de Francia que ha anunciado su prohibición como mucho en tres años. Italia le ha seguido afirmando que en 2020 no se utilizará la sustancia en su país. Una iniciativa que esperamos que secunden más países europeos.


Proyección en el Ministerio de Agricultura

España ha mantenido una posición favorable a la utilización del glifosato. De hecho, el herbicida es el más utilizado en nuestro país. Por eso y en la víspera de la reunión de la Comisión donde se podía restringir su uso, Greenpeace envió un mensaje a la ministra Tejerina para decirle que España debía votar NO al glifosato. En palabras del responsable de la campaña de Greenpeace, Luis Ferreirim: “La industria quiere convencernos de que la agricultura es imposible sin glifosato. También lo era sin DDT. Sin embargo, la agricultura ecológica, de la cual España es la máxima potencia europea y la quinta mundial, nos muestra cada día que la agricultura sin plaguicidas peligrosos es posible. Este es el presente y el futuro. Por ello, el Gobierno español debe priorizar la salud de las personas y el medio ambiente, no los intereses”.

Texto: Cristina Castro