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“Ábalos: faltan trenes, sobran aviones”

Con este mensaje al ministro de Transporte, José Luis Ábalos, Greenpeace denunció el pasado mes de agosto la supresión de trenes, pidiendo una apuesta decidida por el ferrocarril frente al avión

Greenpeace denunció el pasado mes de agosto la supresión de trenes, pidiendo una apuesta decidida por el ferrocarril frente al avión

Entre otras cosas, Greenpeace propone acabar con los vuelos cortos, siempre que exista una alternativa ferroviaria por debajo de seis horas

A estas alturas, parece claro que cualquier Gobierno firmante del Acuerdo de París debería saber que el transporte es uno de los sectores más contaminantes y que cualquier modelo de movilidad ha de encaminarse a la reducción de emisiones de CO2. Lo que no está tan claro es si lo sabe el Gobierno español que, en los últimos meses, no solo ha recortado servicios de trenes (cuyas emisiones, por pasajero y kilómetro, son hasta 20 veces menores que las de los aviones), sino que además ha invertido más de mil millones de euros en el rescate a compañías aéreas como Iberia o Vueling.

En este contexto, Greenpeace decidió el pasado mes de agosto desplegar una pancarta en la estación de Atocha de Madrid con el mensaje “Ábalos: faltan trenes, sobran aviones” y solicitar así al Gobierno una mayor promoción del ferrocarril, como paso clave hacia el fin de los combustibles fósiles, principales causantes del cambio climático.

A raíz de esta acción, el Ministerio de Transportes invitó a Greenpeace a una reunión en el mes de septiembre en la que mostró su disposición a escuchar las propuestas de la organización.

Más trenes… Pero no solo:

  1. Revertir los recortes de horarios
  2. Recuperar los Trenhotel suprimidos en el confinamiento
  3. Incrementar la cuota de mercancías por tren
  4. Tarifas más accesibles a toda la ciudadanía
  5. Suprimir los vuelos cortos cuando exista una alternativa en tren

Fotos: Pablo Blázquez