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Yemen: Un conflicto olvidado y sin fin

El 25 de marzo se cumple el 5º aniversario del comienzo de la guerra mientras aumenta la llegada a España de barcos Saudís para cargar armas

Activista despliega pancarta en uno de los barcos que lleva armas al conflicto © Santi Burgos / Greenpeace

El conflicto armado que vive Yemen desde hace cinco años pasaría completamente desapercibido si no fuera porque, desde que comenzó, la exportación de armas a países de la coalición liderada por Arabia Saudí en la guerra ha aumentado de manera exponencial. Y no cesa. De hecho, en los últimos cuatro meses los barcos de la naviera saudí Bahri han visitado dos veces el puerto de Sagunto (Valencia), una el de Motril (Granada) y otra el de Bilbao. Estos barcos son el principal medio de exportación de material de guerra que podría usarse en el conflicto yemení, que ya ha costado la vida a más de 7.200 civiles y es responsable de la mayor crisis humanitaria en la actualidad, según la ONU. Los envíos se hacen además con total secretismo al amparo de la ley franquista de Secretos Oficiales de 1968.

“LA SOCIEDAD DEBE TENER ACCESO A LOS DATOS DE EXPORTACIÓN DE ARMAS»

Y una ley de Secretos Oficiales franquista lo impide. Sin transparencia, el Gobierno puede incumplir perfectamente la legislación al permitir la exportación de armas a países en conflicto y quedar impune.

PERSECUCIÓN A QUIENES DENUNCIAN
Precisamente por protestar pacíficamente contra un envío de armamento en uno los barcos de Bahri, cuatro activistas de Greenpeace de nacionalidad alemana se enfrentan a penas de más de tres años de cárcel. La protesta ocurrió en febrero de 2018 en el puerto de Bilbao y en ella participaron dos decenas de activistas, aunque solo cuatro fueron denunciados. Además también se confiscaron dos barcas neumáticas de la organización. Desde Greenpeace se interpreta como un intento de acallar las voces de quienes protestan contra el envío de armas y servir de escarmiento para evitar futuras protestas.

Texto: Conrado García del Vado   Fotos: © Santi Burgos / Greenpeace ©REUTERS K. Abdullah