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“Las voces de los desaparecidos”

La pesca industrial ha transformado radicalmente la vida de los pescadores senegaleses que, desesperados por mantener a sus familias, arriesgan cada día la vida mientras los arrastreros vacían su mar

La pesca industrial ha transformado radicalmente la vida de los pescadores senegaleses que, desesperados por mantener a sus familias, arriesgan cada día la vida mientras los arrastreros vacían su mar Clément Tardif

En abril de 2018, nueve jóvenes senegaleses desaparecieron en el mar. Desde ese día, no se ha vuelto a saber nada de ellos. Una tragedia que deja atrás a varias familias destrozadas y a una comunidad sumida en la más absoluta desesperanza.

Durante décadas, los pescadores comunitarios de Senegal se dedicaron a la pesca como medio de vida. Su día a día es ahora muy diferente. La pesca industrial (y, en numerosas ocasiones, ilegal) ha esquilmado las aguas más cercanas y les está obligando a aventurarse cada vez más lejos en el mar.

En 2017, al menos 140 personas perdieron la vida en el mar en Senegal. Para visibilizar esta situación, Greenpeace ha elaborado el documental “La voz de los desaparecidos”, que recoge las voces de 15 personas que han perdido a sus familiares en el mar.

Todos ellos elevan una queja colectiva al Gobierno del país: “Es necesario que los barcos más potentes estén limitados a ciertas zonas para que los cayucos tengan alguna oportunidad y no se repita esta historia”.

“Escuché gritos y salí fuera para ver qué pasaba. Mi madre me dijo que un barco había volcado el cayuco de mi marido. Nunca le encontramos” (Daba Samoura, esposa de un desaparecido en el mar)

Texto: Ana Martínez