Este sitio usa cookies. Si continúas navegando estás aceptando su utilización. Más información

UN PLANETA EN CARNE VIVA

Bajo este nombre, Greenpeace celebra en junio su Semana Sin Carne para denunciar la insostenibilidad de la ganadería industrial

Recorta este dibujo del informe “Alimentos Planeta Salud” de EAT y pégalo con un imán en tu nevera. Así podrás contribuir a un sistema alimentario respetuoso. © EAT FOUNDATION

Nuestro país es el segundo mayor consumidor de carne de la UE, con más de 90 kg por persona al año y casi el 80% de la ganadería en España es intensiva, es decir, producimos carne, lácteos y huevos en macrogranjas industriales que ya están generando verdaderos problemas medioambientales:

EN EL AGUA

La ganadería de nuestro país demanda en un año la misma cantidad de agua que todos los hogares españoles en 21 años. Además, los residuos masivos generados en estas instalaciones se infiltran en el terreno, contaminando los acuíferos y, con ellos, ríos y mares, hasta llegar al agua que bebemos. 

EN LA TIERRA

Hay tal demanda de carne, que cerca del 80% de la superficie agrícola mundial ya se dedica a producir alimentos para animales en vez de personas, deforestándose, con este fin, zonas de enorme biodiversidad, como la Amazonía. Por no hablar de cómo la ganadería industrial envenena las tierras con el vertido de sustancias como el amoniaco.

EN EL AIRE

La ganadería industrial es una de las principales causas del cambio climático. De hecho es ya responsable del 14% de los gases de efecto invernadero, tanto como el transporte global. Sin mencionar la contaminación añadida del comercio mundial de carne: por ejemplo, importamos soja desde América para engordar aquí animales que luego enviamos a Asia.

Planeta en carne viva

Matamos en nuestro país 1.700 animales por minuto para consumo humano y, muchos de ellos, ni siquiera han visto nunca la luz del sol.

¿Qué podemos hacer?

Si reducimos el consumo y la producción global de carne y lácteos un 50% para el año 2050, los gases de efecto invernadero del sector se reducirían un 64%.
Responsabilizarnos de lo que compramos y apostar por la producción ecológica y local puede minimizar el impacto medioambiental y social de nuestra dieta. Exige, junto a Greenpeace, que las nuevas Admininstraciones elegidas en las recientes elecciones pongan fin a las políticas que apoyan la ganadería industrial y, en su lugar, apoyen al sector agrícola que adopta métodos agroecológicos para cultivar y criar una cantidad de ganado asumible por el planeta.

El abuso del consumo de carne está detrás de problemas de salud como la resistencia a los antibióticos, la obesidad, algunas enfermedades cardiovasculares o incluso el cáncer.

Texto: Laura Chinchetru